
Coordinador de Morena, con sabor agridulce
Arturo Hernández Tovar
20 de septiembre de 2026
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La dirigencia nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), de manera un tanto sorpresiva dió a conocer el resultado de su encuesta para determinar quién será el Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía, eufemismo para develar desde ahora a su virtual candidato a la gubernatura de Michoacán para los comicios del año próximo.
Se trata -también no sin sorpresa- del Lic. Carlos Torres Piña, cuya audacia y visión lo ha llevado a transitar por el PRD como dirigente de cuadros, presidente estatal de ese partido, candidato a la presidencia municipal de Morelia, secretario general de gobierno, legislador, nuevamente secretario general de gobierno y fiscal general del estado que tuvo a su cargo el caso del asesinato del ex-presidente municipal Carlos Manzo, de Uruapan.
Su audacia, que a la postre resultó ser visionaria de un futuro aún más promisorio ya en las filas de MORENA, le ha costado severos señalamientos de “traidor” por haberse atrevido a cuestionar el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador y; también que, por otra parte el ex-gobernador Silvano Aureoles, con quien colaboró, lo tenga bajo amenaza pública desde su escondite como prófugo, de revelar “cosas que yo sé”, según asegura.
El anuncio de que resultó ganador de la encuesta realizada, ha tenido un sabor agridulce, como su segundo apelativo lo sugiere.
No obstante esa acidez, sus competidores han optado por paladear -aún con gestos- lo dulce de ese fruto epónimo de su apellido. Así se ha podido percibir en el rostro de Raúl Morón Orozco en la conferencia de prensa que dió para anunciar que había quedado en segundo lugar, y asegurar que seguirá trabajando con sus simpatizantes a favor de la unidad, de la Cuarta Transformación y que no se irá de MORENA.
Con ello dejó en claro que no será postulado a la gubernatura por el Partido del Trabajo, que afanosamente se empeñó en ello en las horas cruciales.
Con tal talante político, lo esperable ahora es que se haga prevalecer la acepción que el diccionario define para ese fruto epónimo del segundo apellido de quien ha recibido su constancia de Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía, y con ello el pase virtual a la candidatura de MORENA al gobierno de Michoacán. Esa acepción estipula que piña significa “grupo de personas estrechamente unidas”.
Por supuesto, ha de entenderse que el coordinador no se limitará a aglutinar un simple grupo, sino al mayor conglomerado posible de electores para garantizar que se refrende el triunfo de MORENA y no se corra la misma suerte adversa que él tuvo al competir con el actual presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez, perfilado precisamente para ser nuevamente su opositor el año próximo, ya no como candidato independiente, sino otra vez con chaleco panista y de otros que le sobrepongan.
Además la Coordinación que se le ha encomendado, deberá tener una fortaleza tal que demuestre fehacientemente cuán artificial es ya el llamado Movimiento Independiente del Sombrero sin su líder fundador Carlos Manzo, asesinado en plena plaza central de Uruapan, según varios indicios y resultados oficiales, víctima de un complot en el que se confabularon hasta sus más cercanos colaboradores; estratagema que el ahora ex-fiscal no llegó a esclarecer a plenitud, quizá también por cálculo político que le redituara, dejando pasar de largo algo tan elemental como hacer acopio de información valiosa contenida en los teléfonos del alcalde asesinado, cuyo resguardo permitió quedara en su pareja Grecia Quiroz, quien -igual que Carlos Manzo- han sido potenciados por opositores a ultranza de MORENA y de la Presidente Claudia Sheinbaum, enquistados en núcleos de poderes fácticos que han perdido sus privilegios y se conforman con disipar su cólera, sin reparar en que la ira es mala consejera y por ello todos y cada uno de sus proyectos que han emprendido les han resultado ser un fiasco.
Ante ello y mucho más, el ungido coordinador está ante el reto de reivindicar el origen histórico de su estado para llegarse a significar como el gobernador auténticamente purépecha de Michoacán, pues es oriundo de Paracho, en el corazón mismo de la Meseta Purépecha, aunque no es conocido que presuma el dominio de esa lengua, como orgullo que no pocos de sus paisanos se empeñan en cultivar, convencidos de que ahí están algunas de las raíces más profundas de este estado que se apresta a disputarle también el apuesto Alfonso Martínez, quien seguirá vanagloriándose de que su piel blanca, ojos de color y hasta sangre azul -como el emblema del PAN- le seguirán ayudando para salir triunfante.

